La isla de los hombres solos: Obra teatral en Costa Rica
5 noviembre, 2016
Un juego que puede salvar tu vida
23 noviembre, 2016

Muchos de ustedes me preguntan qué pienso de los resultados de las elecciones presidenciales en Estados Unidos. No puedo negar como la gran mayoría, sean demócratas o republicanos, mi gran sorpresa ante el contundente triunfo de Donald Trump.
Como periodista uno intenta mantenerse al margen sin tomar partido, pero claro que también me sentí ofendida en muchos momentos por sus cuestionables comentarios, calificativos, e inmorales acciones.
Quizá lo ideal ante tanto cuestionamiento hubiera sido que otro candidato hubiera representado al Partido Republicano. Estoy convencida que fueron los mismos medios, a pesar de que los quiero y respeto, quienes promovieron a Trump, pues ello significó un entretenimiento para la audiencia y un mayor rating. Todas las acciones y palabras de Trump, eran difundidas con prontitud y abundancia. Lo que en un principio se pensó era una especie de broma de un showman, se convirtió en una realidad desde ayer.


Tengo muchos amigos , conocidos y familiares que votaron por Trump, pero no por su persona sino por un cambio de gobierno o en desacuerdo con las posibles políticas de Clinton. Basaron su decisión en un descontento por el actual sistema de salud, el tema del aborto , control de la natalidad y en otros casos el temor a una apertura que algunos pueden considerar socialista (conversé con vietnamitas que así piensan).

Fue insuficiente el voto de las mujeres y las minorías. Hay muchos aspectos que se pueden analizar para dar respuesta a los resultados.

Pero lo cierto es que esta fue la decisión del pueblo estadounidense, de acuerdo al sistema electoral. Sin tapar la realidad, ahora nos toca promover la paz y sobretodo el entendimiento. Me molesta sobremanera leer titulares que hablan de catástrofes y guerras nucleares, fruto de estos resultados. ¿Qué ganamos con eso? ¿Atemorizar a la población?
Aplaudo la humilde actitud y valentía de Hillary Clinton quien sin ocultar su enorme dolor, pidió a sus seguidores el apoyo al presidente electo; aplaudo las palabras del Presidente Barack Obama quien recordó que cuando él fue elegido hace ocho años, tenía muchas diferencias con el entonces presidente George W Bush, pero Bush lo invitó a la Casa Blanca a conversar y se entendieron.
Hoy millones están heridos y decepcionados. Como lo mencionó en su discurso Hillary Clinton, pasará mucho tiempo para superar esta pérdida. Respetemos ese dolor y despojémonos de todo espíritu de odio o venganza.

Glenda Umaña

9 de noviembre, 2016